En el marco del Día Internacional de la Mujer, desde el Instituto de Ciencias del Empleo y las Relaciones Laborales (ICER) hemos llevado a cabo un análisis detallado, un breve adelanto perteneciente a un estudio más extenso que publicaremos proximamente, sobre la participación de mujeres y hombres en los distintos sectores del mercado laboral. Este estudio busca visibilizar las brechas de género aún existentes y destacar la importancia de seguir impulsando la igualdad de oportunidades.
España ha logrado avances significativos en materia de igualdad de género en el ámbito laboral, situándose en el cuarto puesto del Índice de Igualdad de Género de la Unión Europea. Sin embargo, la brecha sigue siendo evidente en numerosos sectores.
El análisis de la distribución de hombres y mujeres en el mercado de trabajo muestra tanto los progresos alcanzados como las desigualdades persistentes. En 2024, aunque la participación femenina ha aumentado ligeramente en algunos sectores, sigue siendo minoritaria en ámbitos como las ocupaciones militares y los operadores de instalaciones y maquinaria, donde solo representan el 14%. En la industria, la construcción y la artesanía, la diferencia de participación entre hombres y mujeres alcanza los 88 puntos porcentuales. Del mismo modo, en puestos cualificados del sector agrícola, forestal y pesquero, las mujeres constituyen apenas el 21% de la fuerza laboral.
Por otro lado, la presencia femenina en cargos directivos sigue siendo baja, con solo un 34% de mujeres en estos puestos de alta responsabilidad.
En contraste, las mujeres predominan en ocupaciones elementales, administrativas, de oficina y finanzas, representando el 65% de estos empleos. También ocupan el 57% de los puestos que requieren conocimientos profesionales avanzados en áreas como ciencias físicas, biológicas, sociales y humanidades.
En conclusión, aunque se han logrado avances en la incorporación de las mujeres a diversos sectores, aún queda un largo camino para alcanzar la paridad. La inversión en políticas y reformas que eliminen los obstáculos al desarrollo profesional de las mujeres es clave para construir una sociedad más equitativa y justa.