España afronta una de las grandes paradojas de su mercado laboral: mientras el desempleo sigue situándose entre los más altos de Europa, el número de vacantes sin cubrir alcanza máximos históricos. Esta actualización del informe ICER analiza en profundidad por qué miles de puestos de trabajo permanecen vacantes mientras millones de personas continúan desempleadas.
El estudio revela que el problema va mucho más allá de la falta de empleo. Los desajustes entre competencias, formación, movilidad laboral, acceso a la vivienda y necesidades reales de las empresas están generando un fenómeno estructural que afecta a la productividad, la competitividad y el crecimiento económico.
A través de los últimos datos disponibles, el informe examina la evolución de las vacantes, su distribución por sectores y territorios, la comparativa con Europa y las principales alertas planteadas por la Comisión Europea para España. Además, identifica los perfiles más demandados, los sectores con mayores dificultades de cobertura y los factores que están limitando el encuentro entre oferta y demanda de trabajo.
El documento también aborda el impacto de la vivienda en la movilidad laboral, el déficit de cualificaciones intermedias, la escasez de perfiles técnicos y los retos que afrontan las empresas para encontrar talento adecuado.