El informe del ICER analiza cómo la irrupción de la IA generativa está transformando el acceso al empleo juvenil, creando un “muro de cristal tecnológico” que dificulta la entrada de perfiles junior al mercado laboral cualificado. Identifica como causa principal la automatización de las tareas de aprendizaje inicial, que históricamente permitían adquirir experiencia profesional. En el caso de España, advierte que esta dinámica agrava problemas estructurales como la sobrecualificación y la precariedad juvenil.
El ICER sitúa este fenómeno como un riesgo estratégico para la competitividad, el relevo generacional y la sostenibilidad económica del país. Frente a ello, propone superar el determinismo tecnológico mediante un modelo de “aumentación” que integre la IA como herramienta de desarrollo del talento joven. Asimismo, plantea reformas en políticas públicas, empresas y sistema educativo para reabrir la puerta de entrada al empleo.