El mercado laboral en España enfrenta graves problemas que dificultan la reincorporación de miles de desempleados.
Las causas principales son el desajuste entre la oferta y la demanda de empleo, evidenciado por presentar una tasa de vacantes no cubiertas muy reducida, pero con un gran número de parados, lo que impide el acceso al mercado de trabajo a las de 10% de la población activa.